La Imagen del Che
La película no pretende contar la historia del Che sino la historia de los habitantes de Vallegrande. Presentamos al Che Guevara como un personaje unidimensional y mítico, despojado de sus connotaciones políticas y revestido de las cualidades sobrenaturales que los vallegrandinos le confieren. La intención de la película no es contar la vida del Che ni justificar, ensalzar o enjuiciar su paso por Bolivia. La función dramática del Che en esta historia es la de un personaje catalizador y por tanto el aparecerá sólo en tres momentos de la película. En el primero de ellos, el Che es un cadáver que llega del cielo y es expuesto ante los ojos asombrados de los vallegrandinos. En el segundo, el Che es un esqueleto que es hallado en una fosa común en el aeródromo del pueblo. Y en el tercero, el Che es un "almita" de las tradiciones andinas: un ser que, muerto fuera de su tiempo, vaga por el mundo fungiendo de intermediario entre vivos y muertos.